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El tsunami pone
en peligro a Moi pour toit
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La
fundación de Valais que recolecta más de la mitad de sus fondos en
diciembre y enero, ve futuro negro y lanza un S.O.S. Problema de
vida o muerte.
Mientras que se prepara para
celebrar sus 14 años de existencia oficial, la Fundación Moi pour
toit atraviesa su primera crisis financiera. A tal punto que su
fundador y director, Christian Michellod, tuvo que lanzar un S.O.S.
como un asunto de vida o muerte. «Es paradoxal, porque las personas
tienen un espíritu de generosidad extraordinario, la existencia de
nuestros 110 niños está en peligro. Le explicación es simple: El
tsunami, que devastó Asia del sur, atrae todo el dinero de los
donantes. Nosotros ya hacemos parte de los olvidados. Normalmente,
recolectamos la mitad de nuestro presupuesto entre diciembre y enero.
La caída es vertiginosa. A este ritmo, estaremos muertos en cuatro
meses. Es decir que más de cien niños volverán a la calle. Ésto me
produce escalofrío.»
Fundación basada en el voluntariado, Moi pour toit no recibe ninguna
subvención, vive gracias a la generosidad de sus donantes,
generosidad que se mostraba esencialmente alrededor de las fiestas
de fin de año. «Solo el gobierno colombiano nos ayuda. Pero también
ahí es la catástrofe. Desde enero, éste ha disminuido su aporte a la
mitad. Ocurre lo mismo para todas las instituciones que trabajan en
ese país.» La ayuda colombiana pasó de 10 000 a 5000 francos suizos
mensuales. «La fundación tiene un presupuesto de aproximadamente 500
000 francos anuales. Nos faltan 250 000 francos para poder continuar
nuestra tarea como antes. Una miga, si lo comparamos con las cifras
que escuchamos en estos días. Pero una miga que, para nuestros niños,
tiene un valor de vida o muerte. No puedo imaginar que todos
nuestros esfuerzos puedan terminar ahí, aún si entiendo la impulsión
emocional provocada por el tsunami.»
Ayer, hubo una reunión de urgencia en Pereira, la ciudad donde
trabaja Moi pour toit. «El comité director y el personal de la
fundación me propusieron cerrar la escuela cuyo año escolar empieza
el 31 de enero, y reunir los tres hogares en un solo lugar de
trabajo. No quiero oír hablar de esto. La calidad de nuestro trabajo
se vería muy afectada. Nunca he perdido la esperanza. Estoy
convencido que saldremos adelante. Pero para que ese sueño se vuelva
realidad, necesito la generosidad de las personas. Ahora y siempre.
Me da pena pedirles ayuda, cuando se han mostrado precisamente
formidables. Pero no tengo derecho de transformar la sonrisa de los
niños de Moi pour toit en lágrimas de miseria. Es mi responsabilidad.»
La llamada ha sido hecha. Pablo, Cristina, Natalia, Jorge y la
centena de niños acogidos por la fundación de valais en Colombia
esperan los resultados. En sus ojos aún brilla la esperanza …
Christian Michellod
- Fundador |